
Si alejas tus temores y comprendes mejor tu sexualidad, disfrutas más de tu cuerpo y llevas una vida llena de goce y enriquecedora.
Me preocupa resultarle atractiva y sensual a mi novio. Soy demasiado tímida para pedirle lo que quiero en la cama. Siempre me pongo muy nerviosa y me inhibo. Me siento avergonzada por el tamaño o aspecto de algunas partes de mi cuerpo cuando estoy desnuda.
Muchas mujeres expresan con frecuencia estas inquietudes, que hablande un problema de autoestima sexual que ensombrece su relación de pareja. Pero al comprender mejor tu sexualidad y tu erotismo, lograrás disfrutar mucho más de tu cuerpo y llevarás una vida amorosa plena y satisfactoria.
EL PLACER ESTÁ EN TI
Es cierto que influye mucho el que tu compañero sexual tenga habilidad y experiencia como amante, sobre todo es muy importante que tenga la capacidad de despertar tu erotismo, teniendo contigo acercamientos previos, estimulando tus zonas erógenas y aplicando distintas técnicas para llevarte al orgasmo.
Sin embargo, tu satisfacción depende en gran parte de ti misma, de olvidarte de tus temores y conocer mejor tu erotismo. Éstas son algunas de las normas básicas que necesitas seguir para lograr tu propio goce y vivir una sexualidad totalmente enriquecedora:
Para gustarle a él, gústate a ti. Olvídate del mito ése de que a los hombres sólo les interesan las mujeres exuberantes o tipo top model y que no se fijan en las que no cumplen ciertos requisitos de belleza como los famosos 90-60-90. Si olvidas esos prejuicios sobre ti misma y empiezas a quererte y a gustarte, harás que tu pareja y los demás se sientan atraídos por ti, tal y como eres.
Mejora tu imagen. Tu aspecto físico no es la única forma de atraer a un hombre, pero si haces algo por mejorarlo, tu lucecita interior tendrá más posibilidades de brillar. Una buena salud, figura e imagen nunca están de más, y te ayudan mucho a mejorar tu autoestima sexual.
Sigue una alimentación saludable, haz ejercicio y cómprate la ropa y el maquillaje que más te favorezcan. Aprende a ver las partes positivas de tu cuerpo, en vez de las menos agraciadas.
¡Fuera temores! Despreocúpate de que tu pareja te vea gorda o con algún defecto. Nunca vivas tu sexualidad como una rareza, olvida la vergüenza y sé tú misma. Ten comunicación con tu pareja en todo momento, es decir, que la relación sexual no se limite al contacto físico, también usa las palabras para expresarle en cada momento lo que se te antoja hacerle y lo que quieres que él te haga. Si puedes ser más abierta y directa sobre lo que deseas en el sexo, te sentirás
mucho más fuerte y segura.
Busca la espontaneidad. La repetición es uno de los peores enemigos del erotismo y de la excitación. Tu sexualidad es muy amplia y muy personal, y la apagas si la limitas a una serie de pasos predecibles. En vez de caer en los mismos hábitos de siempre, trata de improvisar
situaciones que les resulten excitantes a los dos, con imaginación y espontaneidad. Hacer el amor en el sillón, en la cocina, en el baño o en cuanto lleguen a casa son algunas opciones, ¡pero hay miles más!
Descubre lo que te gusta y díselo. Aprende a conocer tus zonas erógenas y lo que te excita más. En cuanto a sexualidad no hay dos mujeres iguales, lo que para una es una fuente de placer, para otra puede ser una verdadera molestia. Tómate el tiempo necesario para autoexplorar tu cuerpo, que es un manantial de sensaciones insospechadas, mucho más complejo que el del hombre. Si sabes qué te gusta y te excita, podrás marcar la pauta y guiar a tu pareja en el
sexo y los dos disfrutarán mucho más.
viernes, 24 de agosto de 2007
Disfruta mucho más del sexo
Publicado por Mac en 22:46 0 comentarios
Etiquetas: Sexualidad
Adiós al Punto G

La liberación sexual trajo como consecuencias nuevas tácticas para alcanzar el placer. El Punto A es el nuevo favorito de las mujeres
El tradicional Punto G ya tiene competencia. En la búsqueda por orgasmos más duraderos e intensos, se encontró un lugar que permite disfrutar aún más de las relaciones sexuales.
La Sexologa Patricia Gonzalez Ruiz especializada en el tema presento en el Congreso Mundial de Sexología de Hong Kong, celebrado en 1999, los primeros estudios sobre esta zona vaginal.
La liberación sexual permitió a las mujeres hablar con mayor naturalidad sobre sus experiencias y, de ese modo, comprender mejor los dispositivos que les dan placer.
El Punto A se volvió muy popular entre el público femenino por su efectividad a la hora de llegar al climax. El mismo está ubicado en la misma pared vaginal que el Punto G, pero a medio camino.
Estudios comprobaron que su estimulación provoca más rápida y prolongada lubricación, mayor excitación y múltiples orgasmos.
Para alcanzar el mayor placer, especialistas recomiendan que la penetración se realice desde atrás, con la mujer boca abajo. Otra de las posturas sugeridas es con él recostado y ella encima, de espaldas.
Publicado por Mac en 21:56 0 comentarios
Etiquetas: Sexualidad