sábado, 15 de diciembre de 2007

¿Por qué los hombres algunas veces fingen el orgasmo?


Ellos también son capaces de actuar en la cama. Cuáles son los motivos que los llevan a querer terminar el encuentro sin alcanzar el placer.

El monopolio de la actuación en la cama no es de las mujeres. El mito de que sólo ellas pueden fingir un orgasmo fue desterrado por las pruebas irrefutables de que ellos también lo hacen.

Pero, ¿qué los mueve a querer terminar el encuentro sin llegar alcanzar el placer?
Son muchos los motivos que los pueden motivar simular un orgasmo. Por lo general, se asemejan muchos a los que mueven a las mujeres. La intención de no decepcionar a la pareja hace que sea más fácil optar por la actuación.

Suele presentarse esta situación cuando acceden a mantener relaciones sexuales aunque no tienen ganas, se les corta la inspiración en pleno acto, se cansan antes de que llegue el orgasmo o están apurados, informó el sitio Terra.

Y las mujeres no son tan difíciles de engañar. Ellos simplemente se comportan como siempre y logran disimular lo acontecido. Se mueven un poco compulsivamente, gimen como es de costumbre y el truco ya está logrado.

Si tuvieron relaciones con un preservativo, sólo basta sacarlo con rapidez e ir a tirarlo para distraer a la pareja y lograr despistarla. Aunque ella se dé cuanta y pida explicaciones, jamás podrá probar que fue engañada.

Los hombres no siempre eyaculan el mismo volumen de semen. De ser poca cantidad, puede quedar dentro del cuerpo de la mujer.

También sucede que, según sea el momento en el que se produce el orgasmo femenino, se absorbe más o menos cantidad del semen. En otras ocasiones, el semen se confunde con las propias secreciones vaginales.

Además, los hombres son capaces de forzar mecánicamente la eyaculación, sin llegar a sentir el placer del orgasmo. Estos dos procesos suelen ir juntos, pero se corresponden a dos reacciones reflejas diferentes que pueden disociarse.

miércoles, 5 de diciembre de 2007

Los diez disparates mas grandes sexuales


Existen falsas creencias que dan vuelta por la sociedad en materia de sexualidad. Conozca la verdad de estas ideas equivocadas.

No hace falta decirlo: existen infinidad de mitos sexuales que se extienden como rumores en las diferentes sociedades.

La sexóloga norteamericana Ruth Westheimer desmitificó estas falsas creencias.

1) Hay que perder la virginidad antes de cumplir 18 años: No es cuestión de tener la primer relación sexual con cualquier persona. Si este proceso se vive precozmente, la persona está menos madura y puede tener el peor de los recuerdos.

2) Mientras más personas sean en la cama, más placer habrá. Los tríos o cuartetos pueden ser una buena experiencia de vez en cuando, pero no deben practicarse de manera constante.

3) Los heterosexuales tienen menos posibilidades de contraer SIDA: a pesar de lo que comúnmente se cree, el grupo con mayor tasa de crecimiento del virus es el conformado por los heterosexuales.

4) La fidelidad es aburrida: debemos tratar de no escuchar lo que se dice sobre la frecuencia sexual. Muchas veces, las afirmaciones son exageradas y nos hacen sentirnos menos.

5) Todos los problemas se resuelven en la cama: es una afirmación falsa. Para la especialista, uno "debe construir una relación y convertirla en algo que valga la pena antes de añadir el ingrediente final que es el sexo".

6) Amar es decir todo: no siempre hay que expresar con palabras todos nuestros pensamientos. No es lo ideal echarle en cara su gordura, su mal olor u otros comentarios que pueden ser hirientes.

7) Deben compararse a los amantes: según la sexóloga, "controle ese apremio de comparar amantes y mantenga su mente concentrada en lo que está sucediendo en su cuerpo en ese preciso momento y lugar".

8) Los buenos amantes nacen con ese don: error. Con esfuerzo y dedicación, cualquiera puede convertirse en un excelente amante.

9) Las parejas tienen que ser iguales: las preferencias en materia sexo no siempre son las mismas. Es importante aprender a satisfacer al otro.

La edad está relacionada con el buen sexo: la edad no implica que el sexo decline. "Las relaciones sexuales siempre harán que la vida sea más placentera y plena".

miércoles, 28 de noviembre de 2007

El proceso del placer sexual


Durante los procesos de la respuesta sexual humana el organismo a nivel neurológico, endocrino y fisiológico, sufre una serie de fenómenos que se plasman en las sensaciones y percepciones de nuestro cuerpo cuando hablamos de placer, excitación u orgasmo.

Es quizá el proceso más complejo y curioso de nuestro organismo, posible fundamentalmente, por reacciones vasculares y musculares que regidas por órdenes neurológicas forman un complejo sistema de reflejos que afecta a los órganos sexuales y al sistema nervioso.

Éste proceso fisiológico es prácticamente igual entre varones y mujeres, las diferencias que se encuentran están relacionadas con nuestra diferenciación sexual.

Siguiendo las fases de la respuesta sexual humana descritas por Masters y Johnson, excitación, meseta, orgasmo y resolución, es muy difícil delimitar a nivel fisiológico las fases de meseta y excitación ya que los procesos fisiológicos son los mismos, variando sólo su intensidad.

Debido a esto, hay autores que para describir los procesos fisiológicos que se producen durante la respuesta sexual hablan de período de intumescencia, orgasmo y período de tumescencia.

miércoles, 21 de noviembre de 2007

¿Estás arriesgándote sin saberlo?


Existen varios métodos anticonceptivos con muy baja protección contra un embarazo no deseado.

Indudablemente conoces los distintos métodos anticonceptivos, pero si por el momento no estás planeando quedar embarazada, debes saber cuáles son aquellos con los que corres un alto riesgo. Además con estos métodos no estás protegida contra las enfermedades de transmisión sexual, incluido el SIDA. Estos anticonceptivos son apropiados para las mujeres monógamas, que deciden correr el riesgo de embarazarse, o que no pueden usar otros métodos altamente seguros como la píldora o el DIU.

Coito interrumpido: El coitus interruptus consiste en retirar el pene de la vagina antes de la eyaculación. Si este método te ha funcionado en algunas ocasiones, no es recomendable llevarlo a cabo, pues durante el acto sexual hay expulsiones involuntarias de líquido preeyaculatorio, el cual transporta espermatozoides activos. Además les exige a ti y a tu pareja un gran control para lograr la interrupción en un momento de gran excitación. Por otra parte, usar constantemente la brusca interrupción del acto sexual, a futuro puede originar problemas como eyaculación precoz, disfunción eréctil o frigidez.

Relaciones durante la menstruación: Las posibilidades de que tengas un embarazo durante la menstruación son bajas, sin embargo es posible que suceda, pues se ha comprobado que los espermatozoides pueden sobrevivir dentro de tu útero hasta seis días, lo cual propiciaría una fecundación del óvulo. Este método anticonceptivo sólo da una seguridad de entre el 70 y el 80%.

Espermicidas: Su función es destruir o paralizar a los espermatozoides. Vienen en una variedad de opciones: óvulos, geles, espumas o cremas, que debes introducir en la vagina 10 ó 15 minutos antes del acto sexual. Sin embargo, usados por sí solos están entre los anticonceptivos menos eficaces para prevenir el embarazo. Además su uso continuo puede irritar el recubrimiento vaginal, aumentando tu susceptibilidad a infecciones.

Lavados vaginales: Las duchas vaginales son absolutamente inútiles, pues no llegan tan profundamente, y aunque te las apliques inmediatamente después de la cópula, ya es demasiado tarde para impedir que lleguen a su meta los espermatozoides, por su alta movilidad y capacidad de supervivencia.

Lactancia: La lactancia retrasa la menstruación y por lo tanto la ovulación, produciendo un efecto anticonceptivo en el posparto, debido a los cambios hormonales provocados por la succión del pezón. Por lo tanto esta etapa brinda cierta seguridad, pero no completamente, pues no se sabe en qué momento llegará de nuevo la ovulación y por lo tanto un nuevo embarazo.

Abstinencia periódica: Consiste en no tener sexo los días antes y después de la ovulación. Se trata de un método de alto riesgo, ya que exige una gran regularidad en tus períodos y puedes equivocarte al hacer el cálculo de tus días fértiles.

Los más populares son:

El método del ritmo: También se conoce como el del calendario y con él determinas tus días de fertilidad del mes para no tener relaciones sexuales. Pero no hay ningún momento del ciclo menstrual que puedas considerar seguro al 100%, pues casi todas las mujeres tenemos adelantos o retrasos en la ovulación, ciclos en los que no se produce la ovulación, ciclos con dos ovulaciones, o incluso ovulación durante la menstruación.

El método de Billings: Consiste en observar el flujo cervical, pues si muestra un aspecto denso, escaso y opaco, estás en una etapa infértil, si aumenta en cantidad, transparencia y flexibilidad, es un período fértil. Para usar este método, es indispensable que examines la consistencia del flujo varias veces al día, pues va teniendo cambios. Sus inseguridad está en que también las emociones, tensiones o las infecciones cambian su consistencia.

La temperatura basal: También se le llama método sintotérmico. Consiste en tomarte la temperatura basal, la cual se incrementa después de que se produce la ovulación, para así abstenerte de tener relaciones al producirse el aumento. Este método requiere tomarse la temperatura cada mañana en ayunas con un termómetro y exige prolongados períodos de abstinencia. Es inseguro porque puede darte resultados erróneos cuando hay tensión nerviosa, estrés, infecciones o gripes.

El método sincrónico: Consiste en combinar el ritmo, el de la temperatura basal y el de Billings. Por lo tanto, además de ser laborioso y difícil de seguir, no es 100% seguro.

viernes, 16 de noviembre de 2007

Las conductas Sexuales Femeninas


Cada mujer actúa diferente, pues cada ser humano es diferente, pero no se puede negar que hay ciertos patrones que se siguen involuntariamente

Si después de leer esto, no encuentras tu conducta no te alarmes, pues esto se basa en la generalidad y no en los casos particulares.

Estas conductas que vamos a describir son en muchos casos estereotipos en los que muchas veces caemos sin saberlo, por lo que es importante identificarlo para poder modificarlo. Una mujer que se siente bien si su compañero está bien, que entiende su sexualidad únicamente en función del placer de su pareja, resulta como una asistente. Esta clase de mujer no se expresa a sí misma en la sexualidad, ni asume su propia sexualidad sino que cree que la actividad sexual demuestra nada más que tan satisfecho está él con ella.

Una mujer así se caracteriza por ser insegura y dependiente, por funcionar únicamente como respuesta a las necesidades de su compañero, y se olvida de sus propias necesidades, por lo que se sentirá bastante insatisfecha aunque no es consciente de ello.

Otro clásico comportamiento femenino es aquel que describe una persona acosada. Esta mujer siente que cualquier acercamiento que tenga hacia su pareja la llevará a un encuentro sexual no necesariamente deseado.

Debido a esta especie de paranoia, ella cuidará mucho sus cariños hacia él y difícilmente será una mujer cariñosa, sino que más bien se esconderá en sus ocupaciones, en su estrés, en una conversación para evitar casi cualquier contacto ya que piensa que siempre la llevará a la unión sexual.
Otra conducta bastante común es aquella en la que la mujer se siente utilizada por su compañero. Ella cree (independientemente de que sea cierto o no) que su pareja sólo la ve como un objeto sexual.

Por lo general, estas mujeres son bellas y han sido aparentemente engañadas por hombres que sólo querían sexo, mientras ellas estaban armando toda una relación de pareja. Debido a esto, guardan un gran resentimiento hacia los hombres y se ven imposibilitadas para disfrutar del sexo.